El ingeniero Collazo explicó que desde el ámbito técnico se trabaja con normalidad y se mantienen activos los preparativos ante una posible creciente del río, ajustando los protocolos a medida que se acerca la temporada de mayor riesgo. Señaló que las localidades ubicadas cerca de la costa deberán adoptar medidas preventivas y, de ser necesario, trasladar a los habitantes hacia zonas más seguras.
El profesional remarcó además que, ante una crecida, se activan protocolos basados en los pronósticos meteorológicos y en la información disponible. Actualmente las 14 turbinas de Salto Grande se encuentran funcionando, aunque durante períodos de creciente el caudal de agua puede superar la capacidad de generación.
Respecto del fenómeno de El Niño, Collazo advirtió que los períodos más complejos podrían presentarse durante los últimos meses del año, con una posible incidencia nuevamente entre marzo, abril y mayo, de acuerdo con las estadísticas. También destacó que los avances tecnológicos y el uso de satélites permiten mejorar los pronósticos, aunque siempre existe un margen de incertidumbre debido a las condiciones de la atmósfera y los vientos.
Finalmente, subrayó la importancia de la cooperación con Brasil, ya que aproximadamente el 70% del aporte de la cuenca de Salto Grande proviene de ese país, por lo que la información hidrológica y meteorológica que llega desde allí resulta fundamental para anticipar posibles escenarios de creciente.