Platense sigue haciendo historia. En una apasionante semifinal disputada en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, el conjunto de Vicente López superó a Atlético Tucumán por 5-4 en la tanda de penales, tras empatar 1-1 durante el tiempo regular, y se metió por primera vez en la gran final de la Copa Argentina.
El encuentro tuvo emociones de principio a fin. El «Decano» golpeó primero en la etapa inicial gracias a la aparición de Renzo Tesuri, quien a los 36 minutos puso en ventaja al conjunto tucumano. Sin embargo, lejos de resignarse, el «Calamar» reaccionó rápidamente en el complemento: a los 14 minutos del segundo tiempo, Nicolás Retamar decretó el 1-1 que terminaría siendo definitivo en los 90 minutos.
Con la paridad en el marcador, la historia debió definirse en la tanda de penales. Allí, la eficacia estuvo del lado de Platense, que se impuso por 5-4 gracias a una ejecución decisiva de Guido Mainero, desatando el delirio de todo el plantel y su gente.
Con este triunfo agónico y consagratorio, el conjunto marrón se instala en el partido decisivo del torneo federal, donde aguarda rival que saldrá del cruce entre Boca Juniors y Banfield. Además de la gloria de alzar el trofeo, el finalista se asegura un lugar en la próxima edición de la Copa Libertadores.