El «Calamar» hizo historia el jueves al derrotar por 1 a 0 a Estudiantes de La Plata gracias a un agónico gol de Gonzalo Lencina. Con este resultado, el conjunto de Vicente López se metió por primera vez entre los cuatro mejores del certamen y ahora espera por su próximo rival.
Un partido cerrado y de máxima tensión
El encuentro tuvo todos los ingredientes de una final anticipada. Ambos equipos salieron a disputar cada pelota con intensidad, aunque con pocas ideas claras en los metros finales. En el complemento, el ingresado Bautista Kociubinski probó de media distancia para el «Pincha», haciendo pasar un susto a la defensa de Platense.
Minutos más tarde, la respuesta del «Calamar» llegó en los pies de Nicolás Merlini. El ex San Lorenzo armó una gran jugada individual desde la izquierda, perfiló su botín y sacó un remate cruzado que besó el palo izquierdo del arco defendido por Muslera. El partido era vibrante, pero la paridad parecía inquebrantable.
El momento clave y la explosión de festejo
A los 37 minutos del segundo tiempo, el entrenador Martín Palermo movió el banco: mandó a la cancha a Gonzalo Lencina en lugar del goleador Sepúlveda. La jugada maestra dio frutos casi de inmediato.
Apenas un minuto después, a los 38’, se gestó la jugada de la gloria. Gauto condujo con criterio por la izquierda, vio la proyección en profundidad de Tomás Silva y lo asistió con precisión. Silva lanzó un centro quirúrgico al corazón del área para que Lencina, con un cabezazo milagroso, estampara el 1 a 0 definitivo a falta de solo siete minutos para el cierre. En el tramo final, Estudiantes intentó volcarse al ataque con desesperación, pero careció de claridad y profundidad para vulnerar la resistencia rival.