Este jueves a las 16 horas, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el esperado informe sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia correspondiente al primer semestre del año. El indicador genera expectativas y tensión en el ámbito político, ya que las proyecciones privadas y universitarias anticipan un freno a la tendencia bajista que el oficialismo venía destacando en los últimos trimestres.
Bajo la gestión de Javier Milei, la pobreza había alcanzado su pico máximo en el primer semestre de 2024, cuando se ubicó en el 52,9%. A partir de allí, el índice inició un sendero descendente que tocó un piso del 28,2% en el segundo semestre de 2025, un resultado que el propio mandatario solía ponderar al señalar que millones de personas habían logrado superar esa condición. Sin embargo, este nuevo reporte marcaría un giro de 180° en las estadísticas oficiales.
Las proyecciones de las universidades y consultoras
Diversos centros de estudio e investigación económica ya anticiparon que los números del primer semestre reflejarán un incremento.
El Nowcast de pobreza elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) proyectó una tasa de 31,6% para el primer semestre de 2026, lo que representa una suba frente al 28,2% registrado en el tramo final de 2025, igualando el nivel del mismo período del año anterior.
En la misma línea, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), tomando como referencia las mediciones del INDEC, estimó que la pobreza se ubicó en torno al 30% durante los primeros meses del año.
Por su parte, un informe de la consultora ExQuanti advirtió que el fenómeno no solo se tradujo en un porcentaje mayor, sino que alcanzó a 15,1 millones de personas. Según este relevamiento, el cambio de tendencia —comenzado a vislumbrar en el último trimestre del año pasado— se consolidó en la primera mitad de 2026, lo que habría significado la incorporación de unos 2,9 millones de nuevos pobres entre octubre de 2025 y junio de este año.