El legendario músico uruguayo falleció este mes tras una larga internación por complicaciones respiratorias. Su legado imborrable en el candombe beat, el jazz y la cultura rioplatense.
Rubén Rada falleció a las 15:30 horas, según informó su familia mediante un comunicado oficial. El artista atravesó un mes de internación en un centro de salud de Montevideo a causa de una neumonía y sus complicaciones derivadas. La familia del músico agradeció los mensajes de preocupación y el esfuerzo del equipo médico durante este período difícil.
La salud del músico generó inquietud desde principios de agosto de 2026, cuando diversos informes médicos y periodísticos detallaron inicialmente el diagnóstico de una neumonía bilateral. A pesar de los esfuerzos médicos, el cuadro respiratorio presentó complicaciones. Los allegados del cantante destacaron la labor de los profesionales que atendieron su caso en la capital uruguaya.
Rada tenía antecedentes médicos que incluyeron una angioplastia coronaria en 2015 y episodios previos por presión arterial alta. Sin embargo, el cantautor se mantuvo activo hasta sus últimos días con proyectos profesionales vigentes.
De la calle Cuareim a la consagración internacional
La trayectoria de Rada abarcó múltiples facetas desde su nacimiento el 16 de julio de 1943 bajo el nombre de Omar Rubén Rada Silva. El artista comenzó su camino artístico en el barrio Sur de Montevideo, donde aprendió los secretos del candombe en la calle Cuareim.
Su infancia presentó desafíos significativos, ya que batalló contra una tuberculosis durante sus primeros años de vida tras el abandono de su padre. Este contexto forjó su carácter resiliente y su afición por el trabajo constante. El músico debutó en 1958 junto a Los Hot Blowers, formación donde adoptó el nombre artístico de Richie Silver debido a la tendencia de la época de utilizar seudónimos extranjeros.
Innovador rítmico y pilar de la música popular
El impacto de Rada en la música popular resulta innegable, donde su estilo fusionó candombe, jazz, rock, murga y tango con una identidad rítmica única. Participó en formaciones fundamentales del candombe beat como El Kinto y Totem, además de colaborar con los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso en el proyecto Opa.
Temas como Tengo un candombe para Gardel, Cha Cha Muchacha y Ayer te vi formaron parte del repertorio que consagró su figura como un artista imprescindible.
Su capacidad como frontman permitió que su carrera solista alcanzara niveles masivos de popularidad en la región rioplatense. Su talento para la percusión, especialmente con las tumbadoras, definió una estética sonora que cautivó audiencias en teatros y estadios de toda América Latina.
Una vigencia inagotable y un legado eterno
El artista también incursionó en la televisión, el teatro y la música infantil. Sus múltiples reinvenciones le permitieron mantener su vigencia profesional por más de seis décadas. Incluso participó en la telenovela Gasoleros y musicales como Hair.
En años recientes, Rada impulsaba el ciclo de encuentros musicales ¿Quién va a cantar? a través de su canal de YouTube. Además, preparaba el reencuentro de la banda Tótem para presentaciones programadas en octubre. Su legado familiar perdura en sus hijos, quienes acompañaron sus últimas actuaciones junto a otros destacados músicos.
La partida de esta figura emblemática del candombe cierra un capítulo fundamental de la cultura musical regional, dejando una huella imborrable en el corazón de todos los que disfrutaron de su arte y su alegría inagotable.