Ante la inminente llegada de la corriente de El Niño y el riesgo latente de inundaciones en la región, la comunidad educativa de Concordia ya puso en marcha un plan de contingencia. Fabian Antivero detalló cómo se organizan los establecimientos escolares ubicados en zonas vulnerables para garantizar la continuidad pedagógica y resguardar a los estudiantes.
Con el río Uruguay en la mira y los pronósticos climáticos marcando un escenario de crecidas, las escuelas que históricamente sufren el impacto de las inundaciones no quieren quedar improvisadas.
Claves del plan preventivo:
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Relevamiento de zonas de riesgo: Identificación temprana de los edificios escolares y las familias de la comunidad educativa que podrían verse afectadas de manera directa por la subida del agua.
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Alternativas de continuidad pedagógica: Coordinación de espacios temporales de reubicación y estrategias de aprendizaje a distancia para evitar la pérdida de días de clases en caso de evacuación.
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Articulación con Defensa Civil y el municipio: Trabajo conjunto para trazar protocolos de respuesta rápida, asegurando que las instituciones actúen como centros de contención coordinados si la situación lo requiere.
«La prevención es nuestra mejor herramienta. No podemos evitar que el río crezca, pero sí podemos organizarnos para que la educación de los chicos no se detenga y cada familia tenga un protocolo claro», destacaron desde el sector educativo local.
Mientras el monitoreo del caudal continúa día a día, las autoridades educativas reiteraron el llamado a la tranquilidad y a mantener una comunicación fluida entre escuelas y familias para afrontar este fenómeno climático con previsión y trabajo en equipo.