¿Qué pasa con la guardia del Instituto de Pediatría?

Ante las numerosas denuncias expresadas en los últimos días respecto a la falta del servicio de guardias medicas en el Instituto Privado de Pediatría, DIARIOJUNIO se comunicó con Carlos Arizabalo (H), médico pediatra e integrante del directorio de la clínica, para profundizar respecto a las carencias en el sistema de salud que abarca a los niños y que afecta tanto al ámbito público como privado. “Lo que está pasando ahora no sucedió nunca antes: No se consiguen médicos de ninguna especialidad y menos aún que quieran trabajar en guardias porque básicamente están muy mal pagas”, afirmó Arizabalo. “Son tantos los inconvenientes con las prestadoras, en la cantidad y en la forma del pago del servicio que se hace cada vez más dificil cubir esas horas”, afirmó. “El instituto de Pediatría es en definitiva una empresa de la que nunca hubo una ganancia que se reparta entre los directivos, lo que se gana allí siempre fue para pagar sueldos e insumos y cuando hay crisis todo eso afecta el servicio»

Más allá de que el sistema de salud en la provincia es evidentemente deficiente por la falta de recursos humanos, de insumos y por los cada vez más caros y ajustados convenios con las obras sociales, el sector pediátrico es más aún limitado en cuanto a guardias para niños se refiere. Esto es: Los Sanatorios privados Garat y Concordia no atienden a menores de 14 años, en el Instituto de Pediatría no funcionan regularmente y la atención suele ser bastante onerosa, el Hospital Carrillo y Felipe Heras tienen cada vez menos recursos y el Masvernat, que además recibe pacientes de toda la región, termina colapsado y haciendo malavares para brindar el servicio primario. 

Arizabalo: ‘Puse avisos por todos lados buscando pediatras y no recibí ni una sola respuesta’

En principio, Carlos Arizabalo reconoció la carencia de médicos de guardia en su clínica de Pediatría y adelantó que ya está un marcha un plan de restructuración del servicio que pretende incorporar nuevos profesionales e informar de manera precisa los horarios que se van a manejar.  “No hay médicos en general. Y pediatría en particular se caracteriza últimamente por ser muy mal paga acá y en todo el país», sintetizo. La realidad es que ahora los médicos buscan otras opciones en cuanto a la manera de trabajar y no se consiguen profesionales que quieran cubrir esas horas. Básicamente el esfuerzo es mucho y ya no es tan redituable. “Esto afecta por supuesto tanto al sistema público como el privado. Son tantos los inconvenientes en la cantidad y en la forma del pago que el servicio de guardia se hace cada vez menos atractivo”, afirmó.

“Los medicos ahora incluso prefieren irse a trabajar a otros lados. Yo mismo estoy en este momento en la guardia de una clínica de la ciudad de Cipolletti (Rio Negro) y en la que absolutamente todos los médicos somos de afuera porque no hay nadie que esté disponible para cubrir las guardias de acá. Y en Concordia pasa lo mismo: no se consiguen profesionales que quieran hacerla, yo puse avisos en todos lados, llamé por teléfono, convoque de todas las maneras que pude y no tuve ni una sola respuesta…ni una sola”, remarcó. “Es algo que nunca antes pasó”

En el mismo sentido, al empresario recordó que “en la vieja escuela” lo médicos de la guardia no se iban ni aunque estuvieran enfermos. “La guardia no se abandonaba ni se faltaba, resulta que hoy te llaman un rato antes que no se sienten bien, que no tienen a donde dejar a los chicos, que armaron otra cosa…y así. O directamente te dicen que no y ya está, si no conseguís otro médico tenés que sacar el servicio y punto. No hay otra forma”, detalló. “O sea, la guardia si funciona, pero hay días en los que no porque encima hay otro tema: Los médicos trabajan también en el hospital y en salitas y entonces a veces sucede que te queda un bache de cierta cantidad de horas que no se puede suplantar”

El reclamo de los trabajadores de Pediatría.

A la ya mencionada problemática inicial, justamente este mediodía los trabajadores del Instituto se convocaron en la puerta del lugar a reclamar por sueldos atrasados (mayo y junio) y el pago del aguinaldo: “Es una cadena, si las prestadoras no pagan los servicios nosotros no podemos pagarles a los empleados ni tampoco comprar insumos”, adelantó Arizabalo. «Como para dar un ejemplo, los insumos suben un 400 por ciento mensual y las obras sociales te aumentan sólo el 15. Entonces, lo que facturas hoy lo cobras en 2 meses y ya te lo comió la inflación”, explicó.

“Nosotros entendemos todo: a la mamá que se enoja porque su chiquito está enfermo y no tiene la guardia, al empleado que se queja porque no se le paga, al pediatra que no hace guardias porque no le reditúa económicamente y a los médicos del hospital público que terminan agotados porque el lugar está colapsado, pero el instituto de Pediatría es en definitiva una empresa de la que nunca hubo una ganancia que se reparta entre los directivos, todo lo que se gana allí se destina para pagar sueldos y comprar insumos. Y si las obras sociales no paga o lo que paga no alcanza, no hay forma de cumplir con todo lo otro”, concluyó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.