Lo que el rio no se llevó, la esperanza en Concordia

El lunes, Fernanda y Ramón, una joven pareja del barrio Nebel fue evacuada de su casa junto a otros vecinos del barrio, ante la creciente del río Uruguay. 
El agua tibia en los días de calor, se volvió fría a la hora de la mudanza, y sin pedir permiso llegó a la casa de la joven pareja, de la misma forma que golpeó la puerta de muchas familias para instalarse en sus hogares.

Proyectos y sueños que se mojaron con la creciente

“No es la primera inundación que nos toca vivir, pero es la primera vez que vivo una situación así, con mi bebe en la panza, salir de nuestro hogar e ir a un lugar desconocido, no fue fácil” dijo Fernanda, agachando su cabeza, “desde que tuvimos que salir de casa, yo empecé a tener pequeñas perdidas de sangre, debido a la situación, a los nervios, al miedo, y todo lo que siente una persona que tiene que salir de su casa, sabiendo que al salir se pierde mucho”.

“Nos trasladaron al Regimiento, y con Fernanda estábamos empezando a acomodar nuestras cositas en el lugar, cuando fuimos sorprendidos por la visita del Intendente, no sabíamos que él iba a visitar el lugar”, mencionó Ramón. Entonces, el Presidente Municipal instrumentó el traslado de la pareja a la Casa de la Mujer, dado que Fernanda atravieza un embarazo delicado, al que llegaron luego de una larga búsqueda e inclusive tras realizarse distintos controles médicos.

El amor para enfrentar las adversidades

Entre la nostalgia por lo perdido y la esperanza por lo que viene, hoy Fernanda y Ramón sonríen, y saben que Francesca, como se llamará la beba cuando nazca dentro de dos semanas, vendrá triunfando por encima de las adversidades que ahora los tres juntos están sorteando. 

“No esperábamos vivir nada de esto, nuestra bebe no va a nacer en casa, ya que nuestra casa no va a estar en condiciones para recibirla, pero sí nuestro corazón que por más de dos años la estuvo buscando, esperando y amando”, dice Ramón hoy.

“Estamos muy agradecidos con el Intendente, con todos, nos ayudan mucho. No es la primera inundación que sufrimos, pero ésta es especial, y es bueno contar con el apoyo de tantas personas en este momento”, agrega Fernanda, y acaricia su panza como pidiéndole a Francesca que deje de moverse y espere unos días más, que aún falta un poquito.

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