La Cámara de Casación Penal de Entre Ríos confirmo la prision perpetua a Juan Carlos “El Vivora” Acuña .

Según el Querellante Francisco Azcue, abogado de la familia de la víctima, “este caso pone en evidencia las peores miserias de nuestra ciudad, la vulnerabilidad social le allano el camino a un criminal reincidente.
El letrado querellante expresa que Juan Carlos Acuña llego a Concordia habiendo conocido a la tía de Josefina Lopez por “chat’ de Facebook, un ex boxeador que había sido condenado por abusar sexualmente de una menor de 14 años y después de golpearla y darla por muerta la abandono. Esta joven Bonaerense pudo sobrevivir y relatar el horror que le toco vivir en manos del “Vivora”.
Josefina Lopez era una joven Concordiense de 17 años, nacida en el marco de una familia sumergida en la pobreza, en un a situación de vulnerabilidad, desprotegida, una adolescente que amaba a sus hermanos menores y daba la vida por ellos, y podríamos decir que dio la vida por ellos. Según algunos testigos, la madre de Josefina tenia serios problemas económicos y sus hermanos se encontraban en una situación extrema, por ello Josefina temia que su madre entregue en adopción y ayudaba a su familia materna con dinero y alimentos. En ese afán por ayudar a su familia es que Josefina llego a intercambiar relaciones sexuales por dinero con algunas personas tal como surgió de las declaraciones testimoniales, una de esas personas fue su tío (concubino de su tía) Juan Carlos Acuña. Josefina saco un pasaje a la muerte cuando decido reclamarle 800 pesos al “vivora” Acuña a cambio de no revelarle a su tía sobre los encuentros sexuales, esto no fue soportado por la conducta violenta, perversa y misogina, fue asi que tal como se lo confesara a su pareja “se le pelaron los cables” y decidió terminar con la vida de su sobrina.
El dia de su muerte Josefina y Acuña acordaron un encuentro en la esquina de la casa de su madre, lo cual quedo acreditado por las pericias científicas, y fueron al Naranjal de Pereda donde Josefina fue asesinada a golpes con un trozo de pared, y descuartizada con un elemento cortante, luego el asesino enterró un parte del cuerpo y tiro lo restante detrás de la casona abandonada.
El tribunal de Casación entendido que la sentencia carecía de los vicios en la motivación y fundamentacion que esgrimió la defensa, también entendieron que la valoración probatoria que realizaron los jueces de primera instancia fue correcta, acorde a derecho y descarto la arbitrariedad aludida por la defensa.
Es importante destacar que en este proceso el imputado se le respetaron las garantías constitucionales, y es destacable la actuación de sus abogados defensores, quienes llevaron adelante una defensa intensa y efectiva. Los penalistas no estamos a favor o en contra de las personas que representamos en procesos penales, representamos y buscamos la mejor situación procesal, esa regla es un pilar fundamental del debido proceso.

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